Sangre que moja mis labios e incita mis instintos.

Corazón que solo encuentra consuelo en su tibieza.

Sangre que alimenta y me da vida y  fuerza.

Recorres mi cuerpo llenando cada rincón de tu dulce sabor.

Sangre de rojo carmín y brillos nocturnos.

Por la que lucho cada noche y me da eternidad.

Maldición de príncipes y  plebeyos solo unos cuantos elegidos.

Noche que alimenta mi espíritu  y mi alma.

Gotas de vida,  gotas que me acompañan en mí andar.

Vida eterna, guerras  con triunfos y derrotas.

Acompañados de sangre y   de lágrimas de piedad.

Sangre la que recorre mis labios empapa mis ideas.

Señor protege mi camino y alerta mis sentidos.

Dame tu fuerza, que te ofrendo mi vida.

Dame tu cuello, que yo te doy mi beso.