El tiempo un recurso sin agotar, un bálsamo para mi alma.

Un grito desesperado en la inconciencia de mí ayer.

Tormentas pasadas y  luchas infinitas.

 

 

Fantasmas galopantes en corceles de ingratitud.

Manchas de sangre que marcan mi corazón.

Con las heridas de mi amor por ti.

 

Princesa de noble estirpe de sangre azteca y de cuna de oro.

Belleza de cabellos azabache y enmielados ojos.

Fría como el invierno y dura como las rocas.

 

Soy el mendigo de sus promesas de amor.

Soy el que suplica por un poco de sus besos.

Es mi alma. Un alma en pena que no encuentra su descanso.

 

Es  mi canto nocturno el que me lacera al pronunciar tu nombre

Es mi alma en pena  la que no vive  ni vivirá jamás

Es por ti que inmortal soy......