Son las noches cómplices de mis actos.

Es la luna, la que alumbra mi camino.

Son mi s ojos los que se agudizan  a la distancia

 

Es mi respiración lenta y pausada, algo estudiada.

En mi pecho no hay sentir, solo una necesidad.

Un ansia, una sed eterna.

 

Observo desde las esquinas oscuras y me deleito.

Excita mis sentidos ver tanta debilidad humana.

Me alimento y gozo con sus últimos suspiros y estertores

 

Suplican y chillan ante mi fuerza desatada.

Ante mis deseos de sangre, ante mi hambre.

Solo tengo una debilidad que no es el día, por que ese me daría paz

 

La paz que busco y no encuentro.

El descanso eterno que me fue negado.

Eso es fácil lo que no es fácil  es  estar a tu lado.