SUPLICAS.
Son las noches cómplices de mis actos.
Es la luna, la que alumbra mi camino.
Son mi s ojos los que se agudizan a la distancia
Es mi respiración lenta y pausada, algo estudiada.
En mi pecho no hay sentir, solo una necesidad.
Un ansia, una sed eterna.
Observo desde las esquinas oscuras y me deleito.
Excita mis sentidos ver tanta debilidad humana.
Me alimento y gozo con sus últimos suspiros y estertores
Suplican y chillan ante mi fuerza desatada.
Ante mis deseos de sangre, ante mi hambre.
Solo tengo una debilidad que no es el día, por que ese me daría paz
La paz que busco y no encuentro.
El descanso eterno que me fue negado.
Eso es fácil lo que no es fácil es estar a tu lado.









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Cristina Molas dijo
Tu guarida esta radiante, este post magnifico.
Besos
9 Noviembre 2009 | 11:16 PM