Son las noches de cielos infinitos.

Los que guardan este amor inmortal.

Son los oscuros caminos los que siempre me llevan a ti.

 

Es mi corazón que se deja seducir gustoso.

Solo por escuchar tu voz cada noche.

Es mi inmortal  alma que pide sorbos de vida a tu lado.

 

Doncella, princesa, reina mi única dueña.

Perdido en sus ojos de miel.

Esclavo de sus labios  de hiel.

 

Hermosa  criatura  de hechizante mirar.

Inocente  de su verdadera maldad.

Embriagante arma mortal.