VAMPIRO
VAMPIRO
Viejos tiempos, atmósferas cargadas con recuerdos inexistentes perdidos en un rincón de mi lánguido vivir. Aquí me encuentro existiendo sin existir, sentado en el sofá polvoriento de una casa derruida que antes tuvo una añeja alcurnia y hoy solo es mendicidad y ruina.
Mi ropaje es de encaje devorado por polillas el cual se confunde con el suelo plagado de telarañas que casi llegan a mi pálido rostro de ojos sin luz
Sólo sé que afuera hay un invierno eterno con gotas que caen furiosas golpeando el ventanal roto, y ya no quedan almas que deambulen por las mañanas pues todos se han ido abandonándome en mi insania mental
Es cuando me pregunto si hay maldad en mi...
No lo creo así, malvados fueron los humanos que nunca escucharon mi voz y me observaban riendo con expresión burlona cuando decía que encontrándome en la impenetrable oscuridad de la noche un ser maligno con largas uñas y encanto embriagador quitaba poco a poco de mi el suspiro de la vida
Un vampiro secaba las venas de mi cuerpo apagando la claridad y haciendo de la luna la única luz que no daña mis ojos, viniendo hacia mi con la brisa nocturna a satisfacer su sed de eternidad, condenándome a esta vida desgarradora en que todos se han ido por mi causa al descanso en el patio de cruces y silencio infinito dejándome en este lugar en que estoy secándome minuto a minuto
Desde aquella vez cuando me entregué ciego al misterio que me ofrecía lo oculto y hoy, siendo uno más de ellos sigo aquí en la absoluta nada aguardando el ocaso que me lleve nuevamente hacia ella.












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