UNA POESIA

Los leones que rugen sus alevosías, las bestias de la Roma sumergida, los canales riachuelos de sangre, entrando al vértigo de la oscuridad...

El licor de la muerte, un preludio un inicio a un cariño, una ternura naciente del corazón, entre tanta soledad jamás sentí eso... Los crueles y los injustos, mataron mis sueños y desgarres, la noche cayó en mis ojos, y tú estabas a mi lado...

Tu cuerpo desnudo tallado, delicada mente como una porcelana, intacta permaneces e inmóvil, mientras duermes y sueñas, yo te cuido y te beso, te abrazo y descansas respirando, el mismo aire...

La sinceridad espontánea es tu creencia y argumento perdón y disculpa mis ignorancias es hora de partir.